La microalga roja Porphyridium Cruentum contiene ficoeritrina (un pigmento rosa altamente antioxidante) y exopolisacáridos marinos con una capacidad protectora, calmante y humectante más concentrado que los extractos terrestres convencionales. Gracias a esta capacitad de autodefensa celular y escudo protector frente al estrés urbano estas algas consiguen sobrevivir y aislar su estructura en entornos de alta radiación solar y salinidad extrema.
Al utilizarlo en tu sérum, neutralizan el impacto combinado de los rayos UV y la contaminación, reduciendo el daño en el ADN celular en un 39%. Esto significa que detiene el fotoenvejecimiento ambiental, calma de forma inmediata y activa la capacidad natural de tu propia piel para blindar, unificar y revitalizar el cutis desde el exterior.
Utilizado cada día sobre todo el rostro la microalga roja Porphyridium cruentum (Renouvellance™):
- Unifica el tono y difumina las rojeces: Disminuye visiblemente la irritación y las rojeces cutáneas de forma 2.8 veces más eficaz que un placebo, logrando un tono de piel homogéneo y calmado
- Duplica la luminosidad natural (Efecto «Buena Cara»): Mejora la claridad y la radiancia cutánea 2 veces más que un placebo, devolviendo un aspecto fresco, descansado y vital a las pieles fatigadas
- Fortalece y repara la barrera cutánea: Estimula a la piel para que sintetice sus propios lípidos esenciales (ceramidas y ácidos grasos), aumentándolos en un 45% para evitar la sequedad y la descamación
Utilizado específicamente en el contorno del ojo (más fina que el resto de tu piel), esta misma microalga roja:
- Reduce la congestión y la «ojera roja»: Gracias a sus propiedades antiinflamatorias y descongestionantes, alivia la micro-inflamación y reduce visiblemente la rojez de los párpados
- Crea un escudo invisible de hidratación: Sus exopolisacáridos de alto peso molecular forman una película protectora permeable que retiene el agua y bloquea la entrada de agentes irritantes o contaminantes en esta zona tan sensible
- Blinda el ADN celular periocular: Disminuye en un 39% el daño en el ADN celular (marcador γH2AX) inducido por el estrés solar y la polución, evitando el envejecimiento prematuro del tejido más frágil de tu mirada
