El agua de arroz es un iluminador facial, un secreto asiático utilizado tradicionalmente para obtener piel de porcelana. El arroz contiene almidones y proteínas que de forma natural ayudan a unificar el tono de piel, iluminar, aportar suavidad y mantener su hidratación. Al lavar el arroz en agua o cocinarlo se obtiene este agua de arroz y este remedio tan característico de la tradición cosmética japonesa.
Agua de Arroz vs. Extracto de Arroz
Aunque ambos proceden del arroz, el agua y el extracto son diferentes. El lavado y la cocción en su forma de agua extraen los compuestos de forma variable. En la cosmética moderna, el extracto Oryza Sativa permite concentrar y estabilizar sus propiedasdes.
Entre ellas está el gamma-orizanol, un antioxidante que ha mostrado actuar sobre la tirosinasa y MITF, dos mecanismos implicados en la producción de melanina. De esta forma podemos incorporarlo de forma estratégica en tu rutina y complementar mejor tu piel.
Extracto de Arroz para la luminosidad
La luminosidad en la piel es una cuestión multifactorial. Por eso este extracto es tan conveniente: actúa sobre varios factores clave como la hidratación, la suavidad, la textura de los poros y la pigmentación irregular.
Combinado junto a otros activos seleccionados estratégicamente el arroz pasa de ser una historia ancestral para ser un indispensable complemento para una piel luminosa y una barrera cutánea protegida.

