Renovador para piel grasa y acné
El Ácido Succínico no exfolia intensamente. Formulado estratégicamente junto a otros ingredientes sinérgicos, actúa de una forma más progresiva. Es un ingrediente que elegimos porque es compatible en una situación de células acumuladas en piel inflamada, cuando insistir con activos muy agresivos puede ser contraproducente. En su lugar, desprende las células acumuladas en la superficie, mantiene los poros despejados y mejora la textura irregular previniendo una una descamación intensa.
Químicamente es un ácido dicarboxílico que también forma parte del metabolismo humano, lo que desde el biomimetismo nos interesa desde punto de partida. Nos proporciona una afinidad funcional: favorece una descamación ordenada y ayuda a mantener un entorno ligeramente ácido compatible con el equilibrio de la barrera cutánea. Esto facilita su desprendimiento progresivo y la renovación celular facial, activando los mecanismos naturales por loque no altera de manera significativa las proteínas esenciales de la barrera.
Este mecanismo es el más buscado en fórmulas para pieles grasas o con tendencia al acné, pero también nos permite formular sérum anti-acné compatible con otros tipos de piel, que tienen rasgos puntuales acneicos, pero no son una piel propiamente grasa.
Actividad sobre el microbioma
Pensando en el microbioma, es interesante observar el comportamiento de algunas bacterias habituales de la piel, como Staphylococcus epidermidis, que pueden producir ácido succínico durante sus procesos de fermentación. En estudios experimentales, este compuesto ha limitado el crecimiento de Cutibacterium acnes y la inflamación asociada.
Es importante comprender que esto no convierte el activo en un cosmético en un tratamiento médico para el acné, pero sí explica su interés como apoyo para pieles con imperfecciones.
Entorno equilibrado y beneficio antioxidante
El ácido succínico contribuye a mantener un entorno más equilibrado frente al estrés oxidativo y la oxidación de los lípidos superficiales. Esto es especialmente relevante cuando existe exceso de sebo, que oxida y envejece con facilidad. El objetivo no es sustituir a antioxidantes como las vitaminas C o E o el Ácido Ferúlico sino a contribuir a una piel más protegida gracias a las sinergias de todos los ingredientes.
Ácido Hialurónico: Origen y Beneficios principales
En cosmética natural obtenemos el ácido succínico mediante la biofermentación de azúcares procedentes de materias primas vegetales renovables. Garantizando su origen con Ecocert Greenlife, que nos aporta una trazabilidad COSMOS hasta su origen y comprobando la documentación de la materia prima garantizamos además su origen 100% vegano y libre de sustancias de origen animal.
- Renovación celular, especialmente en su uso facial: facilita el desprendimiento progresivo de las células acumuladas, de forma ordenada y mejora la regularidad de la superficie cutánea.
- Ayuda a reducir comedones y poros congestionados: evita que células y sebo se acumulen con tanta facilidad en la salida del folículo.
- Acompaña el control de sebo: contribuye a mejorar el aspecto graso y brillante de la piel sin recurrir a una acción deslipidizante o resecante.
- Afina la textura irregular: favorece una piel más lisa, uniforme y suave al tacto.
- Calma el aspecto de las imperfecciones: su relación con el entorno microbiano y la respuesta inflamatoria ayuda a reducir la apariencia enrojecida de los granitos.
- Recupera la luminosidad: al retirar de forma gradual las células apagadas de la superficie, la piel refleja mejor la luz y adquiere un tono más fresco.
- Actúa como regenerador cutáneo superficial: estimula una renovación ordenada del estrato córneo, sin afectar a la regeneración profunda de los tejidos.
¿Es el ácido succínico una alternativa al ácido Salicílico?
Ambos ingredientes se utilizan para tratar rasgos similares pero no actúan igual: el ácido salicílico es un activo liposoluble con una acción queratolítica y comedolítica ampliamente estudiada. Por otro lado, el ácido succínico es un ácido dicarboxílico soluble en agua que favorece una renovación más superficial y gradual.
Por eso, ambos son interesantes cuando buscamos mejorar comedones y textura con una buena tolerancia, pero no son análogos.
¿Cuál es el mecanismo de acción frente al acné?
La investigación muestra un potencial interesante frente a varios procesos relacionados con el acné: acumulación de células, exceso de sebo, proliferación de Cutibacterium acnes y la inflamación. Este ingrediente, combinado de forma estratégica con distintos activos, es un apoyo cosmético para estos diversos rasgos, todos ellos relacionados con el acné.
¿Por qué combinar Ácido Succínico y Ácido Azelaico?
En DHYVANA solemos trabajar con mecanismos complementarios, frente a observar un único ingrediente actuar solitario. Esto es porque distintos activos actúan sobre objetivos complementarios. El ácido succínico favorece la exfoliación suave y ayuda a mejorar la congestión, mientras que el ácido azelaico interviene en la queratinización, la inflamación y la pigmentación que puede aparecer después de una imperfección.
Juntos permiten trabajar sobre granitos, comedones, rojeces y marcas posteriores sin reducir el cuidado de la piel grasa a “secar” o exfoliar continuamente.
